Blanco Marfil...

 Blanco marfil, en ébano tallado;

suve voz indignamente oída;

dulce mirar -por quien tan larga herida

traigo en el corazón- mal ocupado.

              

Blanco pie por ajeno pie guiado,

oreja sorda a remediar mi vida,

y atenta al son de la razón perdida,

lado -no sé por qué- junto a tal lado;

              

raras, altas fortunas, ¿no me diera

la Fortuna cortés durar un hora

de alto bien desde vos reparte

              

o el sol, que cuanto mira, orna y colora

no me faltara aquí, porque no viera

un sol más claro en tan oscura parte?


Francisco De Figueroa